Carcinoma anexial microquístico

Lugones Editorial

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Carcinoma anexial microquístico

La principal complicación de esta neoplasia es la alta morbilidad y la elevada tasa de recurrencia tras escisión local amplia, por lo que la cirugía micrográfica de Mohs sería el tratamiento de elección

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Revista Dermatología Argentina

Libro de Resúmenes

  • Camila Anderlini, Eliana Gisel Astronave, Lucía Palmero, Claudio Miguel Mainardi, María Kurpis, Enrique Valente. Hospital Privado Universitario de Córdoba

Caso clínico

Paciente masculino de 43 años, fototipo Fitzpatrick II, con antecedentes personales de obesidad mórbida, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y alergia a la penicilina, acudió a la consulta por una lesión en el dorso del pie izquierdo de 12 años de evolución recidivada tras destrucción extramuros. Al examen físico presentaba una placa infiltrada con centro eritematoso y pigmentación gris amarronada periférica, asintomática, de 2×1,5 cm de diámetro. Se realizó la extirpación de la lesión y el estudio histopatológico evidenció una proliferación de células carentes de atipia citológica dispuestas formando cordones, estructuras ductales y quistes córneos focalmente positivas para CK 7 mediante técnica de inmunohistoquímica, compatible con carcinoma anexial microquístico. Debido a la presencia del margen profundo comprometido, el paciente fue derivado al Servicio de Cirugía de cabeza y cuello para cirugía de Mohs. Asimismo, la ecografía -a nivel del hueco poplíteo izquierdo- no evidenció adenopatías locorregionales y en región inguinal izquierda múltiples adenopatías ovoideas con correcta diferenciación córtico hiliar de características inflamatorias inespecíficas, la mayor de 16×8 mm. Actualmente el paciente se encuentra en seguimiento conjunto por el Servicio de Dermatología del hospital, sin signos de recidiva de la enfermedad.

Comentarios

El carcinoma anexial microquístico es una neoplasia rara, localmente invasiva, que crece adoptando un patrón infiltrativo, pero que carece de atipia citológica. Está constituida por una proliferación de células basaloides que, en focos, forma quistes córneos y, en otras zonas, posee una estructura ductal. Esta tumoración puede ser clínica e histológicamente confundida con otras lesiones cutáneas benignas o malignas, lo que con frecuencia conduce a un tratamiento inicial erróneo. La principal complicación de esta neoplasia es la alta morbilidad y la elevada tasa de recurrencia tras escisión local amplia. Por lo que la cirugía micrográfica de Mohs sería el tratamiento de elección.