Diabetes y obesidad

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Ambas patologías se han convertido en las enfermedades crónicas más prevalentes en la población mundial. El preocupante incremento en la edad infantojuvenil

Por la Lic. María Fernanda Cristoforetti, Editora de Lugones Editorial, Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de personas con diabetes pasó de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014. En relación a la obesidad, la misma entidad informa que desde 1975 esta enfermedad se ha casi triplicado en todo el mundo y, en 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos. De este modo, en los últimos años, la diabetes y la obesidad se han convertido en las enfermedades crónicas más prevalentes en la población mundial.

El Dr. Gustavo Frechtel, Médico Especialista en Nutrición, Jefe de la División Nutrición del Hospital de Clínicas, explica la relación que existe entre ambas enfermedades.

¿Cuál es la patología desencadenante: la obesidad desencadena la diabetes o la diabetes desencadena la obesidad?

– En un 80% de los casos, los pacientes con diabetes tipo 2 presentan sobrepeso u obesidad. De manera tal que la presencia de sobrepeso en las personas genéticamente predispuestas a tener diabetes tipo 2, desencadena en ellos la diabetes en algún momento de su vida. Mayoritariamente estas personas debutan con diabetes tipo 2 después de los 45 años, motivo por el cual anteriormente esta patología se la conocía como “diabetes del adulto”.

¿Cómo afecta la obesidad a las personas con diabetes?

– Tanto la obesidad como la mala alimentación y el sedentarismo son factores ambientales desencadenantes de diabetes tipo 2 en individuos genéticamente predispuestos. Esto se debe a que el sobrepeso y la obesidad determinan una mayor exigencia periférica a la acción de la insulina; esto se denomina “resistencia a la insulina”, la cual se presenta fundamentalmente en tejido adiposo y muscular.

Esta insulinorresistencia debe compensarse con una mayor secreción de insulina por las células beta del páncreas (encargadas de la producción de insulina). Cuando los pacientes heredan una alteración genética que determina una falta de respuesta, con una adecuada secreción de insulina por las células beta a esa resistencia periférica, es el momento en el cual se produce el aumento de la glucemia y, por ende, se desencadena la diabetes tipo 2.

En este sentido, cabe aclarar que la insulina es la hormona encargada de mantener normales los niveles de glucosa y permitir su ingreso a los tejidos periféricos como el adiposo y el muscular. En la medida en que estos tejidos se convierten en resistentes a la insulina (por la presencia de sobrepeso y obesidad) y las células beta no producen la cantidad de insulina necesaria para vencerla, la glucosa no ingresa en forma adecuada a los tejidos y, de este modo, la glucosa se eleva en sangre y origina la diabetes tipo 2.

Combatir la obesidad es evitar las demás enfermedades que son consecuencia de un peso inadecuado

¿Cuál es la situación en la etapa infantojuvenil?

– Existe un progresivo e inquietante aumento de la obesidad y, por ende, de diabetes tipo 2 en la edad infantojuvenil. Esto se produce como consecuencia de los actuales hábitos de vida que se desarrollan en esas edades y que implican una menor actividad física, un mayor sedentarismo o una inadecuada alimentación. La causa primaria de esta situación son las condiciones de vida actuales donde el uso de los adelantos tecnológicos (medios de transporte, computadora) determina una menor realización de actividad física.

– ¿Qué medidas que deben tener en cuenta las personas con diabetes y obesas?

– Se aconseja que quienes padecen sobrepeso y obesidad -y que además conviven con factores de riesgo para el desarrollo de diabetes tipo 2 como antecedentes familiares de diabetes, edad mayor de 45 años o mujeres que hayan tenido diabetes gestacional, entre otros-, realicen un plan de alimentación adecuado (basado en vegetales, carnes magras, frutas y evitar el consumo de grasas y azúcares), inicien planes de descenso de peso y mantengan una adecuada actividad física como caminar 30 minutos cinco días a la semana.

Cuando la diabetes ya está instalada, se deben tomar medidas de cambios del estilo vida similares como reducción y mantenimiento de peso adecuado, realización de actividad física y desarrollar un plan alimentario de acuerdo a la condición clínica del paciente.

Además, es fundamental efectuar consultas médicas periódicas para mantener un adecuado control metabólico de la diabetes y, de este modo, evitar que aparezcan las complicaciones propias de la enfermedad

Tanto la obesidad como la mala alimentación y el sedentarismo son factores ambientales desencadenantes de diabetes tipo 2 

– ¿Qué otros aspectos merecen mencionarse?

– Los pacientes deben saber que tanto la diabetes como la obesidad son dos enfermedades crónicas que pueden controlarse, pero no curarse. Por lo tanto, se necesitan cambios radicales en el estilo de vida que no son fáciles de llevar a cabo en personas adultas con malos hábitos arraigados durante muchos años. Sin embargo, ése debe ser el objetivo primordial. Por otra parte, las campañas de educación deberían comenzar desde la infancia con lo cual se obtendrán mayores tasas de adherencia que las actuales.

La diabetes es el evento final a lo que lleva la obesidad, así como a otras enfermedades crónicas como la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares o el cáncer. Por lo tanto, combatir la obesidad es, en definitiva, evitar las demás enfermedades que claramente son consecuencia de un peso inadecuado.

Autora: Lic. María Fernanda Cristoforetti. Derechos de reproducción: Sello Editorial Lugones®, Editorial Biotecnológica S.R.L. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo sin las autorizaciones de la autora y de la editorial. Obra registrada en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina. Ciudad de Buenos Aires, Argentina.