Prevención del cáncer renal

Lugones Editorial

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Los riñones cumplen funciones vitales y en varias ocasiones pueden enfermarse, con el riesgo que aparezcan tumores a edades avanzadas

Por la Lic. María Fernanda Cristoforetti, Editora de Lugones Editorial, Ciudad de Buenos Aires, Argentina

El cáncer de riñón es una de las enfermedades más frecuentes y aproximadamente la mitad de los casos se descubre de forma incidental mediante estudios de diagnóstico por imágenes. “Entre sus principales factores de riesgo merecen mencionarse el tabaquismo, la obesidad, el inadecuado uso de ciertos analgésicos durante un período prolongado y padecer ciertas afecciones hereditarias”, explica el Dr. Mario Félix Bruno, Miembro de la Sociedad Argentina de Cancerología y de la Sociedad Argentina de Periodismo Médico. Asimismo, a la lista se suman aspectos como la exposición a determinadas sustancias en los lugares de trabajo (cadmio, asbesto, algunos herbicidas y solventes orgánicos), antecedentes genéticos o de familiares con cáncer renal, presencia de hipertensión arterial y enfermedad renal avanzada.

Con respecto a sus manifestaciones, el Dr. Bruno asegura que la más frecuente es la hematuria, que consiste en orinar con sangre. “En algunas ocasiones se acompaña de un cuadro muy inespecífico de fiebre, anemia, pérdida de peso y síntomas digestivos. El dolor aparece en estadios mucho más avanzados de la enfermedad y suele consistir en un dolor tipo lumbalgia”.

Al comienzo esta patología no genera daños en la salud del paciente, no obstante si progresa, aparece una marcada anemia y dolor generalizado y, en caso de propagarse al pulmón y los huesos, puede provocar trastornos respiratorios y dolores óseos. 

Al comienzo esta patología no genera daños en la salud, no obstante si progresa, aparece una marcada anemia y dolor generalizado 

Detección 

Al momento del diagnóstico, la edad promedio de las personas es de 64 años; afortunadamente es poco común en aquellas menores de 45 años. 

El tumor se detecta mediante una ecografía (a veces con tomografía) y el diagnóstico generalmente se confirma mediante una biopsia, que puede efectuarse por punción o medio quirúrgico Para saber si la enfermedad se localiza solo en el riñón o se ha extendido a otros órganos, debe realizarse un examen físico, laboratorio de rutina, radiografía de tórax, tomografía, resonancia magnética y centellograma. Los estudios genéticos en los pacientes con antecedentes propios o familiares de cáncer renal pueden colaborar en las decisiones terapéuticas a tomar.

Al momento del diagnóstico, la edad promedio de las personas es de 64 años; afortunadamente es poco común en aquellas menores de 45 años

¿Puede prevenirse?

En varios casos, la causa del cáncer de riñón se desconoce; en otros, no puede prevenirse incluso cuando la causa sí se conoce, por ejemplo, cuando refiere a patologías hereditarias que aumentan el riesgo de la enfermedad. “No obstante, la única forma de prevención es no fumar, ya sea en forma activa o pasiva (fumador de segunda mano) dado que es la única causa evitable conocida”, aclara el Dr. Bruno.

Otras medidas para reducir el riesgo son mantener un peso saludable mediante el ejercicio y una alimentación con un elevado contenido de frutas y verduras, y recibir el tratamiento adecuado para controlar la presión arterial elevada. Además, conviene evitar la exposición en el lugar de trabajo a sustancias dañinas como las mencionadas anteriormente.

En relación al tratamiento, el Dr. Bruno explica que “en las etapas iniciales, se recomendará una nefrectomía (extirpación total o parcial del riñón); por su parte, en los estadios con metástasis se recetarán fármacos de acción general conocidos genéricamente como nuevos blancos terapéuticos”.

Con respecto a su evolución, “si el paciente pudo operarse, debido a que en el momento del diagnóstico la enfermedad se localizaba solo en el riñón, presenta altas posibilidades de estar curado, aunque deberá realizar controles periódicos. No obstante, si la patología se encuentra en un estadio avanzado, se deberá optar por los nuevos tratamientos biológicos que, en general, permiten prolongar la vida y controlar los síntomas. En este sentido, el mensaje para el paciente que no padece la enfermedad, es que no fume y realice anualmente un chequeo de salud, el cual deberá incluir una ecografía de abdomen para observar si los riñones están enfermos antes que los síntomas aparezcan”.

Autora: Lic. María Fernanda Cristoforetti. Derechos de reproducción: Sello Editorial Lugones®, Editorial Biotecnológica S.R.L. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo sin las autorizaciones de la autora y de la editorial. Obra registrada en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina. Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

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