¿Qué es la depresión mayor?

Lugones Editorial

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Se caracteriza por un estado de tristeza o desgano, sin explicación alguna, con síntomas que afectan el sueño, la alimentación, el deseo y la voluntad

Por la Lic. María Fernanda Cristoforetti, Editora de Lugones Editorial, Ciudad de Buenos Aires, Argentina

La depresión es una enfermedad sumamente frecuente que afecta a una gran cantidad de personas. Se calcula que su prevalencia es de aproximadamente 7% para las mujeres y 3% para los hombres.

Según el Dr. Marcelo Cetkovich, Jefe de Psiquiatría del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), “la depresión se caracteriza por un estado de tristeza o desgano, sin explicación alguna, acompañada de síntomas que afectan principalmente a las funciones vegetativas (sueño, alimentación, deseo sexual) y a la voluntad”.

Generalmente comienza en la franja que corresponde de los 25 a los 45 años y suele ser tres veces más frecuente entre los familiares de 1º grado de personas con depresión. Asimismo, si una persona padece una enfermedad clínica crónica y consume sustancias adictivas, éstos se convertirán en factores que pueden iniciar o agravar aún más el cuadro depresivo. “La depresión puede llegar a ser una condición grave y acompañarse de síntomas psicóticos o catatónicos. Hoy en día se denomina melancolía a cuadros depresivos graves con gran desvitalización acompañada de estas manifestaciones”, agrega el especialista.

Enfermedad femenina

Las investigaciones señalan que los trastornos anímicos, en general, son más frecuentes en las mujeres que en los hombres. “Diversos factores influirían en esta situación, pero sin lugar a dudas la variabilidad de los ritmos hormonales del sexo femenino jugaría un rol fundamental”. 

Con respecto al momento en el cual comienza a manifestarse esta enfermedad en las mujeres, muchas veces los cuadros depresivos sufren agudizaciones o se inician en el posparto, con los ciclos menstruales o durante el climaterio. 

Según el Dr. Marcelo Cetkovich, Jefe de Psiquiatría del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), “la depresión se caracteriza por un estado de tristeza o desgano, sin explicación alguna, acompañada de síntomas que afectan principalmente a las funciones vegetativas (sueño, alimentación, deseo sexual) y a la voluntad”

Depresión mayor

El Dr. Cetkovich comenta que “bajo el nombre de depresión mayor se reúnen cuadros de alteraciones del estado de ánimo cuya principal característica es que los síntomas tienen intensidad o severidad suficiente como para producir interferencia en la vida cotidiana o un nivel elevado de malestar”. 

Dentro de los síntomas de este estado anímico debe mencionarse el desánimo permanente, así como también la pérdida de energía y el placer en las actividades habituales. A su vez se observa una notoria disminución en el rendimiento laboral y académico, se producen trastornos en el sueño, falta de interés por las cosas y situaciones de la vida diaria, baja autoestima o ganas de estar en soledad. Físicamente, los pacientes comienzan a sentir una disminución motriz, falta de interés sexual, fallas en la memoria y la concentración, ideas de ruina (pueden ser delirantes), culpa o muerte, incluso alucinaciones.

Por supuesto que estos síntomas difieren según cada individuo dado que no es lo mismo estar triste por una razón concreta y específica que estar deprimido. “Para arribar a un diagnóstico adecuado, el cuadro deberá durar varias semanas dado que no es suficiente que solo se manifieste durante algunos días”.

A veces la predisposición a la depresión se transmite en forma hereditaria

Causas y orígenes

Generalmente la depresión se manifiesta a través de profundas alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso central. Estudios realizados hasta el momento determinaron la existencia de factores genéticos que jugarían un rol fundamental en el trastorno depresivo: “Esto significa que hasta cierto punto la predisposición a la depresión se transmite en forma hereditaria”. 

Por otra parte, las teorías más modernas hablan de variaciones en la codificación genética de ciertas proteínas que tornan más susceptibles a las personas a los efectos del estrés, lo cual favorece la aparición de cuadros depresivos. 

Detección precoz

El Dr. Cetkovich explica que el diagnóstico de la depresión es clínico, “es decir, se realiza al charlar con el paciente, examinándolo y también interrogando a sus familiares. Si bien no existen exámenes de laboratorio específicos para identificar esta patología, es necesario descartar la incidencia de otros factores, para lo cual se recomienda que el paciente sea evaluado clínica y neurológicamente”. Los medicamentos y la psicoterapia son eficaces para la mayoría de las personas con depresión y constituyen el pilar de su tratamiento según las necesidades de cada persona en particular.

Autora: Lic. María Fernanda Cristoforetti. Derechos de reproducción: Sello Editorial Lugones®, Editorial Biotecnológica S.R.L. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo sin las autorizaciones de la autora y de la editorial. Obra registrada en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina. Ciudad de Buenos Aires, Argentina.