Natación: salud debajo del agua

Es un deporte que favorece el trabajo aeróbico sin impacto en las articulaciones; además mejora la actividad respiratoria y la resistencia cardiopulmonar

La natación es uno de los deportes más recomendado para las personas de todas las edades. Una de las principales ventajas es que dentro del agua se tiene un bajo impacto sobre las distintas partes del cuerpo y, de este modo, la tensión de los huesos y de las articulaciones se reduce al máximo. Un ejemplo contrario a las actividades acuáticas es el atletismo que presenta un fuerte impacto sobre las articulaciones, especialmente en los tobillos y rodillas como resultado del propio peso y la fuerza de gravedad. En cambio, dentro del agua esto no sucede porque la gravedad es distinta.

 Incluso los ejercicios en el agua permiten una mayor libertad de desplazamientos que no brinda el trabajo “en el piso”. El medio acuático es ideal para desarrollar movimientos y posturas con notables efectos psicológicos: la persona se encuentra en un ambiente lúdico, de relajación y a una temperatura adecuada.

En general no presenta contraindicaciones, sin embargo hay circunstancias que deben evaluarse antes de ingresar a una pileta como: enfermedades dermatológicas, oculares, óticas, articulares -especialmente hombros y rodillas- y afecciones respiratorias crónicas (enfermedad pulmonar obstructiva crónica, EPOC) o personas que padecen asma.

Corazón y pulmones

Con el ejercicio aeróbico, el corazón se fortalece y pierde la grasa que lo rodea, por lo cual cada latido se hace más potente y puede trasladar mayor cantidad de sangre al resto del cuerpo. Como resultado, se produce una disminución de la frecuencia cardíaca en reposo, lo que mejora la economía y la eficacia de este órgano.

La natación es el deporte aeróbico por excelencia; este trabajo realizado en forma moderada y continua es el más aconsejado para el músculo más importante del organismo: el corazón. En este sentido, mejora la función cardíaca y disminuye la presión arterial.

Por otra parte, fortalece aquellos músculos encargados de llenar y vaciar de aire los pulmones, lo cual permite que en cada respiración se pueda tomar mayor cantidad de oxígeno con el menor gasto energético y, en consecuencia, la respiración resulta más eficiente, aumenta la oxigenación y disminuye el estrés de estos músculos respiratorios.

El agua permite una mayor libertad de desplazamientos que no brinda el trabajo en el piso

Ideal para músculos y huesos

La eficacia lograda en las articulaciones -debido a la musculación de tendones y ligamentos y a una buena lubricación interna, sumado al aumento de la masa muscular y de su resistencia- permite que la calidad de vida se modifique exponencialmente. A nivel muscular global, se percibe una mejoría del miembro superior, espalda y tronco, y de miembros inferiores, con aumento de la fuerza muscular y optimización de la coordinación. Es muy importante como actividad física en pacientes de edad avanzada que sufren una marcha deteriorada por diversos factores porque el agua brinda un ambiente de seguridad, ideal para recuperar el equilibrio diario.

 A nivel óseo y articular, la natación favorece el mantenimiento de la movilidad y la lubricación articular, y en pacientes con artrosis ambos beneficios ayudan a disminuir el dolor. La pileta suele ser el primer ámbito en la rehabilitación de cirugías articulares. También es una actividad ideal para mejorar la postura -por la utilización del tronco como eje en los diferentes estilos-, especialmente para pacientes con escoliosis y cifosis.

 En pocas palabras puede resumirse que la natación brinda beneficios cardiovasculares, circulatorios periféricos, respiratorios, musculares y articulares. Del mismo modo, el trabajo aeróbico ayuda a bajar de peso por el empleo de grasas como combustible en trabajos de baja intensidad y larga duración (por ejemplo, nadar lento pero sostenido durante una hora, tres veces por semana). Incluso sus ventajas son muy marcadas en la psiquis de la persona dado que actúa como relajante y disminuye las contracturas musculares secundarias al estrés de la vida diaria.

Autora: Lic. María Fernanda Cristoforetti. Derechos de reproducción: Sello Editorial Lugones®, Editorial Biotecnológica S.R.L. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo sin las autorizaciones de la autora y de la editorial. Obra registrada en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina. Noviembre de 2020, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

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