Paracetamol e ibuprofeno, ¿son lo mismo?

Ambos son eficaces analgésicos y reductores de fiebre. Considerados popularmente los “héroes” contra el dolor, ¿sabemos en realidad cuándo debe tomarse cada uno y en qué dosis?

El paracetamol y el ibuprofeno son dos de los analgésicos más comunes y populares en el mundo. Se utilizan para reducir el dolor y la fiebre, y ambos son generalmente seguros si se toma la dosis correcta. Sin embargo cuando duele la cabeza, la fiebre aumenta o el período menstrual asecha surgen dudas acerca de cuál debe tomarse. En este sentido cabe aclarar que la elección de uno u otro dependerá del problema de salud a tratar, el paciente, incluso de sus posibles problemas previos de salud. Por ejemplo, mientras el ibuprofeno actúa mejor por sus propiedades antiinflamatorias, el paracetamol lo hace como antitérmico.

Paracetamol

Además de ser un analgésico (alivia el dolor), es antipirético (reduce la fiebre) y no se le conocen propiedades antiinflamatorias. Sería el medicamento de elección en estados gripales dado que es el que menos efectos secundarios presenta.

En relación a su mecanismo de acción, inhibe la síntesis de prostaglandinas en el sistema nervioso central y bloquea la generación del impulso doloroso a nivel periférico. Actúa sobre el centro hipotalámico regulador de la temperatura.

Su absorción es por el tracto gastrointestinal. Se vuelve lenta e incompleta en pacientes vegetarianos. Entre los 10 y 60 minutos se alcanza el pico plasmático. Se une a proteínas entre un 20 y 50%, según se incremente la dosis. La vida media de eliminación es entre una 1 y 3 horas. Se metaboliza en el hígado. Atraviesa la placenta y aparece en la leche materna. 

En este sentido está indicado para el tratamiento sintomático del dolor (cefaleas, dolores odontológicos) y fiebre leve a moderada. Es seguro para los niños y adultos si se toma correctamente; también lo es con otros antibióticos y medicamentos para el resfrío. Comienza a hacer efecto pasados los 30 ó 60 minutos según la forma farmacéutica. 

El paracetamol en general es bien tolerado. Entre sus efectos secundarios (mínimos) merecen destacarse: erupciones cutáneas y otras reacciones alérgicas (raras veces), necrosis tubular renal, coma hipoglucémico o necrosis hepática (desequilibrio entre la producción del metabolito altamente reactivo y la disponibilidad de glutatión). 

Entre sus contraindicaciones se mencionan:

• No consumir paracetamol en caso de enfermedad grave del hígado o riñón, incluso úlcera gástrica.

• Si existe alergia comprobada al medicamento.

• Problemas de alcoholismo o desnutrición.

• Durante el embarazo o el período de lactancia puede tomarse según la dosis indicada por el profesional de la salud.

El ibuprofeno funciona un poco más rápido y con más duración que el paracetamol, pero tiene más efectos adversos (imágenes Freepik)

Ibuprofeno

Pertenece al grupo de los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) y se caracteriza porque su acción se centra en inhibir la síntesis de prostaglandinas, que son las sustancias responsables de la respuesta inflamatoria y del dolor. Por ello, el ibuprofeno es analgésico (trata el dolor), antitérmico o antipirético (reduce la fiebre) y antiinflamatorio (disminuye la inflamación).

Dado su doble efecto analgésico y antiinflamatorio, es el medicamento de elección para tratar el dolor cuando se acompaña de inflamación, por ejemplo, en lesiones musculares, artritis, dolor menstrual, dolor de muelas o encías, anginas, entre otros. También se utiliza para controlar la fiebre en aquellos casos en los que el paracetamol no resulta suficiente.

Se absorbe en un 80% en el tracto gastrointestinal. La velocidad de absorción disminuye al ingerirlo con alimentos, pero finalmente el grado de absorción no se modifica. La suspensión oral permite llegar a concentraciones pico en plasma en aproximadamente la mitad del tiempo que los comprimidos, que lo hacen en una 1 a 2 horas. La vida media plasmática del ibuprofeno es de 2 a 4 horas. Se metaboliza en el hígado; sus metabolitos se eliminan por la orina y las heces en 24 horas. Se une en un 99% a proteínas.

Por lo tanto se indica en casos de dolor e inflamación musculoesqueléticos y en enfermedad reumática aguda y crónica, incluyendo osteoartritis y artritis reumatoidea juvenil, dolor leve a moderado incluso en dismenorrea, antes o durante el período menstrual, fiebre y dolor en niños.

El ibuprofeno puede trabajar más rápido que el paracetamol, pero presenta algunos efectos secundarios negativos como el malestar estomacal. Si se toma diariamente durante períodos prolongados que duran más de dos semanas consecutivas, contiene productos químicos ácidos que pueden agravar las úlceras estomacales y quemaduras en la mucosa del estómago. Por ende, es conveniente tomarlo junto con la comida y, si el uso es reiterado, con protectores de estómago. La hemorragia interna como consecuencia no es común, pero es un factor de riesgo.

También puede reducir la capacidad para formar coágulos de sangre, por lo cual este medicamento será menos eficaz para los pacientes con heridas grandes o una hemorragia considerable. 

Las manifestaciones más frecuentes de sobredosis incluyen: dolor abdominal, náuseas, vómitos, letargia, cefalea, hipotensión, bradicardia, fibrilación atrial, acidosis metabólica, coma y apnea en niños. En caso de haberse ingerido más de 400 mg/kg en la hora previa a la atención médica, debe indicarse lavado gástrico.

Su consumo está contraindicado en menores de 6 meses, embarazo (particularmente durante el tercer trimestre), lactancia o en caso de sensibilidad conocida al fármaco.

Para ambos medicamentos, será el profesional de la salud quien determine las dosis y cantidad de tomas diarias.

Recuerde: es fundamental NO AUTOMEDICARSE.

Autora: Lic. María Fernanda Cristoforetti. Derechos de reproducción: Sello Editorial Lugones®, Editorial Biotecnológica S.R.L. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo sin las autorizaciones de la autora y de la editorial. Obra registrada en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina. Noviembre de 2020, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

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